Letra H - Hidroneumotórax

Hidroneumotórax

m. Colección de líquido y aire en la cavidad pleural.

Hidropericardio

m. Colección de líquido en el espacio pericárdico. Suele ser consecuencia de enfermedades pericárdicas, insuficiencia cardiaca, colagenosis o enfermedades tumorales. En el caso de desarrollarse, de una manera aguda y ser de suficiente magnitud, puede desencadenar un taponamiento cardiaco.

Hidropesía

f. Retención o acumulación anormal de líquido en las cavidades anatómicas o en el espacio intersticial: abdomen, articulaciones, vesícula biliar, etc. Es un trasudado y, por tanto, bajo en proteínas. Recibe distintas denominaciones, según su localización.

Hidrorrea

f. Salida de líquido seroso a través de los genitales externos. Puede ser de origen infeccioso o secundaria a la rotura de la bolsa amniótica.

Hidrosadenitis

f. Infección por gérmenes de la piel (estafilococos, estreptococos) de las glándulas sudoríparas apocrinas, que produce abscesos subcutáneos muy dolorosos. Se manifiesta, sobre todo, en mujeres jóvenes, en las axilas, después de la depilación que, a veces, facilita una infección cutánea. Su tratamiento se realiza a través de antibióticos, con drenaje quirúgico, si hay absceso, y con exéresis de piel y grasa subcutánea, cuando se repiten los episodios de infección. Ver celulitis, glándula sudorípara.

Hidrosis

f. Secreción y excreción de sudor.

Hidrosolubilidad

f. Solubilidad en el agua o en líquidos acuosos.

Hidroterapia

f. Utilización del agua, sobre todo en forma de baños, para el tratamiento de ciertas enfermedades.

Hidrotórax

m. Acumulación excesiva de líquido en la cavidad pleural.

Hierro

m. Elemento químico, con símbolo Fe y de peso atómico 55,8. Tiene una gran importancia en la respiración, dado que, como componente de la hemoglobina, del citocromo, etc., interviene en el transporte del oxígeno. Cuando el aporte de oxígeno en la dieta es insuficiente, o su eliminación es exagerada, se produce anemia ferropénica.

Hígado

m. Órgano del aparato digestivo, el más voluminoso del organismo (pesa alrededor de 1,5 kg), situado en la cavidad abdominal, debajo del diafragma, en el hipocondrio derecho. Desempeña múltiples funciones. Como órgano del aparato digestivo, segrega la bilis que vierte en el duodeno por medio del colédoco. En los periodos interdigestivos, la bilis se almacena y se concentra en la vesícula biliar. En el metabolismo, realiza importantes funciones en la regulación de la glucemia, en la neutralización de catabolitos y sustancias tóxicas, etc.

Higienización

f. Técnica que reduce el número de patógenos hasta niveles aceptables para la salud pública. El proceso puede realizarse sobre substratos diversos (habitaciones, alimentos, ropa, etc.) y mediante distintos procedimientos (agentes químicos, tratamientos térmi-cos, etc.).

Higo

m. Término en desuso, sinónimo de verruga.

Hilio

m. Lugar de entrada de las vísceras macizas por el que entran y salen el conjunto de arterias y venas. Se trata de vísceras que solo tienen un punto de entrada de sus vasos (hilio hepático, esplénico, renal, pulmonar). Ver pedículo.

Himen

m. Fina membrana que cierra, incompletamente, el orificio superficial de la vagina.

Hinchazón

m. Aumento del tegumento con dilatación vascular y edema.

Hiogloso

m. Músculo de la lengua que se origina en el hioides.

Hioides

m. Pequeño hueso en forma de herradura que se encuentra en el ángulo que forma la cara con el cuello.

Hipema

m. Colección de sangre en el interior de la cámara anterior del ojo.

Hiperactividad

f. Actividad, anormalmente aumentada, que lleva, por lo general, a ir de una tarea a otra sin acabar ninguna. Es típica del síndrome hipercinético de la infancia, de los trastornos maníacos y de algunas formas de esquizofrenia.

Hiperacusia

f. Descenso del umbral de audición a extremos inusualmente bajos. Se emplea este término también para describir una sensibilidad dolorosa a los sonidos, pero no hay necesariamente una relación entre el umbral de audición y la sensación álgica.

Hiperaldosteronismo

m. Síndrome que se caracteriza por una hiperproducción de aldosterona por la glándula suprarrenal, de origen primario o secundario. Las causas del hiperaldosteronismo primario son: adenoma (síndrome de Conn), hiperplasia suprarrenal, o raro cáncer suprarrenal, que determina, de forma característica, una hipertensión arterial con hipopotasemia. Es frecuente una intolerancia hidrocarbonada, hipovolemia y, a veces, proteinuria leve. Se confirma mediante la determinación de los niveles de aldosterona en sangre y en orina, incrementados, y la actividad de renina plasmática, disminuida. En la forma secundaria las causas son: hipertensión maligna, estenosis de la arteria renal, edemas, tumores secretores de renina, etc.; todas ellas se asocian con un incremento de la renina, que estimula a la glándula suprarrenal para la hiperproducción de aldosterona.