Letra R - Recesión de los músculos oculares

 

Recesión de los músculos oculares

Técnica quirúrgica que consiste en desinsertar el músculo para volver a insertarlo en una posición posterior. De esta forma se debilita su acción en casos de estrabismo.

Receso

m. Zona más estrechada de una cavidad. En el cuerpo humano hay un buen número de recesos.

Rechazo

m. Respuesta del organismo ante un tejido u órgano que le es trasplantado y que no pertenece al mismo grupo tisular que el receptor.

Recidiva

f. Reaparición de los síntomas de una enfermedad después de su desaparición. || Referido a tumores, reaparición de la enfermedad después de una aparente desaparición de la misma tras un tratamiento quirúrgico o médico.

Recirculación

f. Paso repetido de parte de la sangre ya dializada por el dializador por captación en la línea arterial de la sangre de retorno por la vía venosa (recirculación a nivel del acceso vascular). Se asocia a una disminución de la eficacia de la diálisis y su cuantía depende del grado de recirculación. Se puede cuantificar mediante fórmulas matemáticas. A la hora de valorar las diversas fórmulas del modelo cinético de la urea (v.) conviene tenerlo en cuenta. También puede darse recirculación durante la sesión de diálisis, a nivel cardiopulmonar, cuando el dializador recibe sangre de la circulación arterial vía fístula arteriovenosa.

Reclutamiento

m. Aumento progresivo de fascículos musculares que responden a un estímulo prolongado de intensidad variable.

Recompensa

f. Estímulo gratificante o placentero que recibe un organismo.

Reconstrucción

f. Recreación de una cosa o suceso a partir del material o la información adquiridos previamente.

Rectal

adj. Término referente al recto.

Rectalgia

f. Proctalgia, neuralgia en la parte inferior del recto.

Rectitis

f. Inflamación de la mucosa rectal.

Recto

m. Porción terminal del intestino grueso, de unos 12 cm de longitud. Es una continuación del colon sigmoideo y termina en el canal anal. Presenta una dilatación, la ampolla rectal, en la que, con frecuencia, se almacenan heces.

Rectocele

m. Prolapso (v.) de la pared vaginal posterior acompañado del recto.

Rectopexia

f. Intervención que se realiza en el tratamiento del prolapso rectal. Esta intervención se denomina rectopexia de Repstein, y se realiza disecando el recto desde el abdomen, traccionándolo hacia arriba y evitando su descenso mediante una malla que lo rodea; después se sutura a la cara anterior del sacro. Otras intervenciones para el prolapso de recto son la resección anterior del recto y la intervención de Delorme. Ver prolapso rectal.

Rectorragia

f. Emisión por el ano de sangre de color rojo vivo o coágulos en variable cantidad, mezclada o no con heces. Es un signo de hemorragia digestiva baja, habitualmente originada en el ano, el recto o el sigma. Puede ser causada por muchas enfermedades; las más frecuentes son las hemorroides internas, el cáncer colorrectal, la diverticulosis de colon y la enfermedad inflamatoria intestinal. Ver hemorragia digestiva.

Recuerdo

m. Representación, idea o contenido de la memoria que reaparece en la conciencia.

Red arterial

Red formada por pequeñas arterias antes de su división en arteriolas.

Reducción

f. Reposición de una parte, especialmente hueso o hernia, a su lugar o situación normal. La reducción puede ser abierta o cerrada, dependiendo de si se realiza a través de una incisión, en el lugar de la fractura, o sin ella.

Reeducación

f. Método de tratamiento que consiste en enseñar a un paciente la práctica de actos o movimientos impedidos o dificultosos a causa de una lesión nerviosa o de otra naturaleza.

Reflejo

m. En neurociencia se denomina reflejo a la actividad nerviosa desarrollada en la espina dorsal y en el troncoencefálico, que consiste en la respuesta involuntaria a un estímulo sensorial. Los reflejos pueden ser somáticos y vegetativos (o viscerales), pero también mixtos (vegetativosomáticos, como, p. ej., el vómito; o somatovegetativos, como la palidez provocada por un dolor somático). Los reflejos pueden tener un mayor o menor grado de integración; el más simple es el reflejo tendinoso, en el que intervienen solo dos neuronas. El reflejo de retirada, o nociceptivo, implica la participación de neuronas intercalares. El reflejo que requiere el mayor grado de integración es el reflejo de la marcha. La exploración de los reflejos informa sobre las posibles lesiones de los nervios motores, espinales y troncoencefálicos. Uno de los reflejos tendinosos examinados con mayor frecuencia es el reflejo rotuliano: golpeando con un martillo de reflejos el tendón rotuliano se produce una contracción del cuádriceps (extensión de la pierna).